Que le den a Sanchinflas y al toque de queda

Rubén Gisbert lo dice muy claro y nosotros lo decimos todavía más claro con lo esta simplificada lección de derecho constitucional que os damos.

Hoy os vamos a dar una clase magistral de Derecho Constitucional y gratis, como las que el régimen, a través de sus diversas terminales os da, pero sin mentiros y sin cobrárosla.

Aprovechando la Plandemia y la gran mentira del coronatimo, los reyezuelos autonómicos dictan normas que limitan nuestros derechos y libertades ilegítima, ilegal,  obscena, impúdica y fraudulentamente, con la coartada buscada en el régimen, a través del gobierno de Sanchinflas El sepulturero, mediante la apariencia de un nuevo estado de alarma, que camufla un estado de excepción o sitio -más bien, por éso del toque de queda, propio de fuerzas extrañas ocupantes cuando invaden un territorio o algo peor, fuerzas golpistas, como lo es este régimen ahora personificado en el alumno aventajado de ZP, Sánchez-.

Vaya por delante que nosotros no vamos a respetar esta manifiesta ilegalidad, precisamente por éso.

El régimen manda y es quien es soberano (no el pueblo, como os han hecho creer con esa mascarada constitucional).

Repetimos, parafraseando a nuestro jurista favorito, Carl Schmitt:

Soberano es aquel que decide sobre el estado de emergencia.

Y el soberano este ilegítimo (por ampararse en la trampa y la mentira) e ilegal (porque toda norma que emana de la ilegitimidad es ilegal) régimen.

Ya sabéis, mercenarios, sicarios y colaboracionistas del régimen que los estados de alarma, excepción y sitio se regulan en el art. 116 de la Constitución española (CE en lo sucesivo), desarrollado por la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio y que la suspensión de derechos del art. 55 de la  CE sólo los pueden suspender vuestros amos por la declaración del estado de excepción y sitio pero hacerlo, supone descubrir el origen ilegítimo e ilegal del régimen y sobretodo, su aspecto criminal, que únicamente se ampara en el monopolio de la coerción y la fuerza, es decir, que como mafia partitocrática son los que pueden amenazarte con, metafóricamente (por ahora) pegarte un tiro y hacerlo si no te dejas extorsionar normativamente hablando, en este caso.

Para los lacayos del régimen criminal, sus esclavos (covidiotas entre otros), pero sobretodo, para  los disidentes como nosotros, os trascribimos el art. 55 de la Constitución:

<< 1. Los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio en los términos previstos en la Constitución. Se exceptúa de lo establecido anteriormente el apartado 3 del artículo 17 para el supuesto de declaración de estado de excepción.

2. Una ley orgánica podrá determinar la forma y los casos en los que, de forma individual y con la necesaria intervención judicial y el adecuado control parlamentario, los derechos reconocidos en los artículos 17, apartado 2, y 18, apartados 2 y 3, pueden ser suspendidos para personas determinadas, en relación con las investigaciones correspondientes a la actuación de bandas armadas o elementos terroristas.

La utilización injustificada o abusiva de las facultades reconocidas en dicha ley orgánica producirá responsabilidad penal, como violación de los derechos y libertades reconocidos por las leyes >>.

Por tanto, tiranos y colaboracionistas, que os den, advirtiéndoos que no os ampara la obediencia debida y que tendréís que hacer frente a responsabilidades penales tarde o temprano por  cercenar los derechos y libertades de los españoles..

En cualquier caso, sicarios, algún día tendréis que rendir cuentas por vuestra traición y dedicaros a ganaros la vida honestamente, no como ahora, a costa de colaborar con una tiranía para poder ganaros la vida.

Sóis una vergüenza. Os temen pero no os respetan porque ésto, se gana y vosotros hacéis justo lo contrario para ello, al formar parte de un régimen criminal.

Sabemos lo que decimos y de lo que hablamos. Estamos jurídicamente en la cumbre mientras vosotros estáis en las antípodas, esto es, en el lodo jurídico con la tiranía.

¿Lo habéis entendido, verdad?.