El coronatimo huye del sarao de Pedro Jota

ADVERTENCIA PREVIA: Esta es una entrada para los que son personas reflexivas que son capaces de reconocer sus errores y enmendarse. Si no es capaz de todo ello, no lo lea porque se lastimará. Si éste es su caso, antes cómprese un traje de piel de cocodrilo.

Aguantar el inútil, innecesario e injustificado estado de alarma (y el toque de queda que le adosan,  propio de un gobierno golpista, ilegal, ilegítimo y genocida por acción u omisión con más de 70.000 muertos a sus espaldas) con todo lo que conlleva, como llevar el miniburka (bozal, que además mata y no previene nada porque nada hay que prevenir) son tiranías que tiene que aguntar el ovejuno y obediente pueblo español pero no las élites cuando en vez de español es un calzonazos o  un «güevines».

 

Pedro J. monta el sarao nocturno y consigue congregar en este régimen de partido único a Illa, fraCasado, Almeida, Arrimadas y demás abyectos sicarios del globalismo. Ellos pueden, pero tú que eres pueblo, te tienes que joder, quedarte en casita a las 22 h y no salir hasta las 6 h. Y cuando salgas, recuerda ponerte el miniburka (el bozal de toda la puta vida). Ya ves, los perros sin bozal, y tú con él. Manda cojones a lo que se llega por la cobardía…

 

Pedro J., con jota de jeta, joder, organiza una «fiestuqui» para esa élite, con el deleznable Ministro de Sanidad, Illa entre otros asistentes, y zas, llegas a la conclusión que ellos pueden deambular sin bozal, sin distancia social ni pollas, bromear, beber y ponerse ciegos a lo que pillen (suponemos que canapés) mientras los camareros del Casino de Madrid llevaban bozal y guantes, además de la presión que supone su próxima situación laboral (pasar el ERTE o al ERE o directamente al despido, qué coño).

 

Esta mala imitación de jarrón chino, que  cuando  lo has pagado se te escojona en el propio bazar del chinito de turno, es Illa, el Ministro de Sanidad, que tiene menos vergüenza que un gato en una matanza. Si legendarios son ya los «escojones» a cuenta del coronatimo de Simón, y en público, que Illa no dimita demuestra para lo que está: para cumplir su misión que no es otra que la de mentirnos y someternos con la excusa de la Plandemia. Bajo su aparente buenismo, esconde su maldad: la de ser un lacayo del globalismo.

Sí, llegará a la misma conclusión que nosotros: que esta puta élite no tiene un pase (y se prevale de que frente a ellos no hay más que cobardes). Eso sí, jeta tienen. Pero además de la suya, la de los demás.

Les hacen tragar con piedras de molino pero ustedes erre que erre, como covidiotas.

Les venden mensajes para subnormales y los cumplen.

 

Oigan el impagable editorial de César Vidal sobre el sarao nocturno de Pedro J. Sin desperdicio. Y mientras lo escuchan, como dice Vidal, la deuda pública (que nunca pagaremos) se habrá incrementado en más de 5 mlls. de euros para que estos caraduras, a golpe de sueldo o subvención (publicidad) puedan seguir escojonándose de nosotros.

Como ejemplos para la nuevas levas de esta nueva subnormalidad vayan unos pocos:

-El puto coronatimo es un animal noctuno que sale de botellón de 22 a 6 h. Por éso hay toque de queda. Lo han dicho en los documentales de la 2.

-El cabrón del coronafraude gusta de los bares, y habita en las barras, pero no en las mesas. Ha salido en un magazine de «La Secta» y si lo dice ésa, me lo creo.

-El hijoputa del coronaestafa no está presente en las aglomeraciones del personal del Carrefour o en el metro porque es un animal diurno, pero sí en las reuniones de más de 6 españolitos, y más si son de 22 a 6 h, salvo en las de la élite, donde no hay que llevar ni bozal, ni ropa interior  porque ahí no se atreve a entrar. Que éso lo vió un cuñado de un primo segundo mío que vive en Madrid.

-El cabronazo del coronahoax ataca a los viandantes y por éso tienen que llevar bozal, pero no a los que salen a correr o a los ciclistas. Que ésto ha salido en un reportaje de Dmax.

Como verán, son argumentos y justificaciones que no se sostienen por sí solas y sin embargo, ustedes, en la nueva subnormalidad, ya tragan más que la emperatiz Mesalina en su mejores tiempos de puta en el barrio romano de Suburra.

 

¿Por qué en un AVE de RENFE van los vagones vacíos y en uno de ellos se apelotonan todos los viajeros?. La explicación que les daría, Abalos, el Ministro de Transportes, y mozo de maletero de la vicepresidanta venezolana Delcy Rodríguez, que venía cargada con un número obsceno de maletas cargaditas de «colorao», sería así de contundente: el coronafraude tiene preferencia por los vagones vacíos, no por los llenos. Como ven, les están llamando gilipollas a la cara, pero ustedes, a lo suyo. Esto se estudiará en la asignatura de psiquiatría de las facultades de medicina del mundo bajo el título: la infinita cobardía del el emasculado pueblo español y su complicidad con el régimen.

Manden a tomar por el culo  la Plandemia, tomen contacto con la realidad y rebélense (pacíficamente) porque es lícito desobeder las leyes injustas.

Todo lo que les ordenan les perjudica y va dirijido a esclavizarles y a hacerles pasar hambre mientras estos miserables globalistas venden España por cuatro duros a esas corporaciones financieras -fondos buitre- del Nuevo Orden Mundial (NOM). El gobierno de este régimen nunca veló por su salud, sino por ver cómo le sacaba los cuartos.

Viven en el despotismo masónicamente ilustrado.

Mírense, dan pena: no tienen futuro; pierden su trabajo; viven como drogadictos pendientes de la paguita; se matan a antidepresivos y ansiolíticos; les lobotomizan diariamente con los massmierda donde les dicen que el coronafraude no da tregua, que hay mucho contagio, muerto y colapso; no echan un polvo por miedo al contagio; atentan contra su dignidad poniéndoles el nuevo miniburka, el bozal si quieren salir a la calle o entrar en el Mercadona; les degradan privándoles de su dignidad (porque se lo han puesto muy fácil); les hacen esclavos; les abocan al hambre y encima les hacen creer que la única enfermedad es el coronatimo a pesar de que los hospitales están vacíos y que la gente sigue muriendo, sin atención médica (insuficiente) por ictus, infartos, cánceres, etc, etc.

Ustedes mismos.

Sigan con su particular dolce farniente de esta nueva subnormalidad.

Este siniestro gobierno globalista les cree idiotas. Y razón no le falta. Dejen de darles la razón o cuando despierten ya no serán ni tendrán nada.